Gestión Monetaria

mmCualquier sistema de inversión debe tener en cuenta tres factores importantes:

El pronóstico del precio indica que dirección se espera que tenga la tendencia del mercado. En esta etapa el inversionista deberá determinar si la tendencia es alcista o bajista, entrar en el mediano o largo plazo.

La definición del timing o momento preciso de invertir determina los puntos precisos en los cuáles se entrará al mercado. Es posible estar en la correcta dirección del mercado y aún así perder dinero si el momento de la entrada no era el adecuado. Esta etapa por naturaleza es completamente técnica por más que el inversionista siga las teorías del análisis fundamental.

La gestión monetaria corresponde a la adecuada asignación de recursos e incluye que cantidades del capital total se invertirá, cuál es el nivel de riesgo dispuesto a asumir o que hacer luego de períodos de éxito y adversidad en los mercados.

La gestión del dinero es el elemento clave para asegurar que las probabilidades de éxito en los mercados financieros sean mayores al promedio y que, por tanto, la habilidad del inversionista o de la probabilidad de éxito de su sistema tendrán la posibilidad de prevalecer en el largo plazo.

Los mercados experimentan bruscas oscilaciones y, de vez en cuando, sufren repentinos movimientos capaces de impactar las inversiones de quienes estén posicionados en el lado contrario del mercado.

Dado que esos movimientos bruscos no son una rareza en los mercados sino que son inherentes a su propia naturaleza, sus consecuencias no pueden, en ningún caso, ser atribuidas a la mala suerte, sino solamente a la falta de previsión, preparación o precisión.

Precisamente, lo que la buena gestión del dinero persigue es evitar, mediante el seguimiento de unas pocas y sencillas reglas, que un error de juicio o un movimiento adverso particularmente violento del mercado deje al inversor fuera de juego.

Incluso en los juegos de azar, como la ruleta, la gestión del dinero es útil: nadie discute que la división del capital disponible en varias partes, cada una de las cuales se arriesga en una jugada, aumenta sensiblemente las posibilidades de seguir jugando.

Entonces, ¿qué puede hacer la gestión del dinero por el éxito de un inversionista?

Si el operador tiene un buen sistema que le permite ganar más veces de las que se equivoca, la buena gestión del dinero le permitirá acumular ganancias de una forma regular y segura, evitando que un movimiento adverso del mercado particularmente violento pueda dejarle fuera de juego.

Si el operador tiene un mal sistema que hace que sus errores sean mucho más frecuentes que sus aciertos, la buena gestión del dinero le permitirá perder su capital de una forma más lenta… pero acabará perdiendo su capital de todos modos.

Y, si el operador tiene un sistema que le permite ganar aproximadamente en la misma medida que se pierde, la buena gestión del dinero puede conseguir que la magnitud del beneficio que obtiene sea mayor que lo que pierde cuando se equivoca, de forma que el saldo final sea positivo.

Por ejemplo, en inversiones es recomendable utilizar un ratio riesgo/retorno de al menos 1:2, es decir, por cada $1 que estoy dispuesto a arriesgar debiera por lo menos estar buscando $2 como retorno de la inversión. Lo mismo puede medirse en términos porcentuales.

El objetivo de un ratio riesgo/retorno de 1:2, consiste en que si tenemos una precisión del 50% en nuestras operaciones, es decir, si de 10 transacciones ganamos 5 y perdemos en 5, aún tenemos altas probabilidades de ser rentables.

Por ejemplo, si buscamos como retorno un 10% en nuestras transacciones ganadoras y por el contrario, en nuestras operaciones perdedoras estamos dispuestos a perder no más del 5% (incluyendo los costos de transacción), con una precisión del 40%, es decir, si de 10 transacciones ganamos sólo  en 4 y perdemos en las 6 restantes, aún tenemos probabilidades de ser exitosos en el largo plazo, ya que con sólo 4 posiciones ganamos un 40% de retorno y con las 6 posiciones restantes sólo perdemos un 30%.

Esto revela que en términos generales el inversionista termina sus transacciones con una ganancia total del 10% con una precisión de sólo un 40%. En este simple ejemplo, el inversionista sólo debe mejorar la precisión de sus entradas al mercado afinando su estrategia mediante las herramientas del análisis técnico con el fin de mejorar el número de posiciones ganadoras, ya que con un ratio de riesgo/retorno del 1:2 mantiene el riesgo acotado.

No se admiten más comentarios