Inversión

En economía, la inversión es un término con varias acepciones relacionadas con el ahorro, la ubicación de capital y el postergamiento del consumo. Las inversiones representan colocaciones de dinero sobre las cuales un individuo espera obtener algún rendimiento a futuro, ya sea, por la realización de un interés, dividendo o mediante la venta a un mayor valor a su costo de compra, es decir, por un aumento en la ganancia de capital o mayor capitalización de mercado.

Inversión en finanzas corresponde a la decisión de un individuo u organización, posterior a algún tipo de análisis, para poner cierto capital en un vehículo o instrumento de inversión, tales como bienes raíces, commodities, acciones, bonos o derivados financieros, entre otros, que poseen cierto nivel de riesgo y proveen la posibilidad de generar retornos en un periodo de tiempo dado.

Las inversiones vienen con el riesgo de la pérdida del capital inicial. La inversión que no ha sido analizado en profundidad puede ser de alto riesgo debido a la posibilidad de perder el dinero y que no está bajo el control del inversionista. La diferencia entre la especulación y la inversión pueden ser sutiles, pero depende de la mente de
inversionista sobre el destino o propósito de la inversión.

El término Inversión es usado de manera distinta en economía y en finanzas. Los economistas se refieren a una inversión real como la adquisición de una máquina o una casa, mientras que los economistas financieros se refieren a la inversión como la compra de un activo financiero, como el dinero que se deposita en un banco o en el mercado, que puede entonces ser utilizada para comprar un activo real.

En finanzas, la inversión es el compromiso de fondos en la compra de valores o de otros activos monetarios en los mercados de capitales, o en activos reales lo suficientemente líquidos, tales como el oro u otros commodities. La valoración es el método para evaluar si una potencial inversión vale su precio.

Tipos de inversiones financieras incluyen las acciones, las inversiones de renta variable y bonos (incluyendo los bonos denominados en monedas extranjeras), dónde se espera que estos activos financieros proporcionen ingresos o flujos de dineros positivos en el futuro. Las inversiones se hacen a menudo indirectamente, a través de intermediarios, como bancos, fondos mutuos, fondos de pensiones, compañías de seguros, instituciones de inversión. Aunque los detalles legales y de procedimiento difieren, un intermediario en general hace una inversión con el dinero de muchas personas.

Dentro de las finanzas personales, el dinero utilizado para comprar acciones, poner en un plan de inversión colectiva o utilizado para comprar algún activo en donde haya un elemento de riesgo del capital se considera una inversión. La economía de las finanzas personales se refiere al ahorro como el dinero puesto de lado del consumo. Esta distinción es importante, ya que el riesgo de inversión puede causar una pérdida de capital cuando se vende una inversión, a diferencia de ahorro donde el riesgo está limitado y sólo influye la devaluación producto de la inflación, es decir, mediante el ahorro se puede obtener una rentabilidad negativa si el interés generado por nuestro ahorro es menor que la inflación, lo que generaría una devaluación de nuestro capital.

En muchos casos, los términos ahorro e inversión se utilizan indistintamente, lo que confunde esta distinción. Por ejemplo, muchas cuentas de depósito son etiquetados como cuentas de inversión en los bancos con fines de marketing. Si un bien es un ahorro o una inversión depende de dónde se invierte el dinero: si es efectivo, entonces
es el ahorro, si su valor puede fluctuar, entonces es la inversión.

En términos generales, en toda inversión es necesario comprender y tener en cuenta
tres variables claves:

  1. Retorno esperado. Es la compensación obtenida por la inversión, su rentabilidad.
  2. Riesgo dispuesto a asumir. Corresponde a la incertidumbre sobre cuál será el rendimiento real que se obtendrá al final de la inversión.
  3. Horizonte de Inversión. Es el periodo durante el cual se mantendrá la inversión con el objetivo de alcanzar el retorno esperado. Puede ser de corto, mediano o largo plazo.

Dentro de las finanzas personales, el dinero utilizado para comprar acciones, poner en un plan de inversión colectiva o utilizado para comprar algún activo en donde haya un elemento de riesgo del capital se considera una inversión. La economía de las finanzas personales se refiere al ahorro como el dinero puesto de lado del consumo. Esta distinción es importante, ya que el riesgo de inversión puede causar una pérdida de capital cuando se vende una inversión, a diferencia de ahorro donde el riesgo está limitado y sólo influye la devaluación producto de la inflación, es decir, mediante el ahorro se puede obtener una rentabilidad negativa si el interés generado por nuestro ahorro es menor que la inflación, lo que generaría una devaluación de nuestro capital.

En términos generales y a modo de resumen, la gran diferencia entre los conceptos de riesgo y retorno es el riesgo. En este sentido, ahorrar implica un riesgo muy reducido y en algunos casos riesgo cero, mientras que al invertir el riesgo asumido es mucho mayor y cada inversionista dependiendo de su nivel de riesgo define cuál es su máxima aversión a las pérdidas y cuál es su retorno esperado en una determinada inversión.

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